jueves, 26 de enero de 2017

El diario de un gato asesino

EL DIARIO DE UN GATO ASESINO

ANNE FINE

El Diario de un Gato Asesino

"El Diario de un Gato Asesino"
Autor: Anne Fine
Ilustrador: Damian Ortega
Editorial Fondo de Cultura Economica 


1. Lunes

Esta bien, está bien. Cuélguenme. Maté al pájaro. Por todos los cielos, soy un gato. Mi trabajo, prácticamente, es andar sigiloso por el jardín tras los dulces pajaritos de antojo que apenas pueden volar de un seto a otro. Entonces, ¿qué se supone que debo hacer cuando una de esas pelotitas emplumadas revoloteantes casi se arroja a mi boca? O sea, de hecho aterrizó en mis garras. Me pudo haber golpeado.
Está bien, está bien. Le di un zarpazo. ¿Es ésa una razón para que Eli llorara tan copiosamente sobre mi pelambre que casi me ahoga, y me apretara tan fuerte que casi me asfixia? 
— ¡Ay, Tufy! —dijo ella, toda sollozos, ojos enrojecidos y montones de pañuelos mojados—. ¡Ay, Tufy!, ¿cómo pudiste hacer eso?
¿Cómo pude hacer eso? Soy un gato. Cómo iba a saber que se haría tanto lío: la madre de Eli corriendo apurada por periódicos viejos, y el padre de Eli llenando una cubeta con agua jabonosa. Bueno, bueno. Tal vez no debí arrastrarlo adentro y dejarlo en la alfombra. Y es probable que las manchas no se quiten nunca.
Así que: cuélguenme. 

2. Martes
Disfrute bastante el pequeño funeral. No creo que ellos quisieran que viniera, pero, después de todo, el jardín es tan mío como suyo. De hecho, yo paso mucho más tiempo en él. Soy el único miembro de la familia que lo usa apropiadamente.
Y ni siquiera me lo agradecen, deberían oírlos:
“El gato está arruinando mis macizos de flores. Casi no quedan petunias.”
“Acababa de plantar las lobelias cuando ya se había tumbado encima de ellas, aplastándolas todas.”
“Cómo me gustaría que no escarbara hoyos en las anémonas.”
Quejas, quejas, y más quejas. No sé por qué se toman la molestia de tener un gato si todo lo que hacen es lamentarse.
Todos menos Eli. Ella estaba muy ocupada encargándose del pájaro. Lo puso en una caja que envolvió con tela de algodón; cayó un pequeño agujero, y luego todos nos paramos alrededor mientras ella decía unas cuantas palabras, deseando al pájaro suerte en el Cielo.
—Vete de aquí —me siseó el padre de Eli. (Siempre me ha parecido un poco rudo ese hombre.) Pero yo sólo meneé la cola. Le clavé la mirada. ¿Quién se cree que es? Si yo quiero observar el funeral de un pajarito, lo observo. Después de todo yo conocí al pájaro durante más tiempo que cualquiera de ellos. Lo conocí cuando estaba vivo. 

3. Miércoles

¡Peguenme! Traje un ratón muerto a su preciosa casa. Ni siquiera lo maté. Cuando me lo encontré ya estaba difunto. Nadie puede andar seguro por el barrio. Esta avenida está inundada con veneno para ratas, autos veloces al ataque van y vienen a todas horas, y yo no soy el único gato por estos rumbos. Ni siquiera sé qué le pasó al pobre. Todo lo que sé es que me lo encontré y ya estaba muerto. (Recién muerto, pero muerto.) En el momento pensé que sería una buena idea traerlo a casa. No me pregunten por qué. Debo haber estado loco. ¿Cómo iba a saber que Eli me atraparía para darme uno de sus sermones? — ¡Ay, Tufy! Es la segunda vez en esta semana. No lo puedo soportar. Sé que eres un gato, que es natural y todo eso. Pero, por favor, por mi propio bien, no lo hagas más.
—Me miró a los ojos intensamente—. ¿Vas a dejar de hacerlo, por favor?
Le clavé la mirada. (Bueno, lo intenté pero ella no estaba de humor.)
—Hablo en serio, Tufy —me dijo—. Te quiero mucho y entiendo cómo te sientes. Pero debes dejar de hacer esto, ¿está bien?
Me tenía sujeto de las garras. ¿Qué podía yo decir? Así que traté de parecer todo compungido. Luego ella rompió a llorar de nuevo y tuvimos otro funeral.
Este lugar se está convirtiendo en un parque de diversiones. En serio. 
 4. Jueves
 Esta bien, está bien! Voy a intentar dar una explicación sobre el conejo. Para comenzar, creo que nadie me ha dado el crédito suficiente por haberlo metido a través de la entrada para gatos. No fue fácil. Déjenme decirles que tardé cerca de una hora en hacer pasar ese conejo por el pequeño agujero. Estaba gordo a más no poder. Parecía más un cerdo que un conejo, si quieren mi opinión.
Pero a nadie le importaba lo que yo pensara. Estaban como locos.
— ¡Es Thumper! —Chilló Eli—. ¡Es Thumper, el de la vecina!
—Chispas! — Dijo el padre de Eli—. Sí que estamos en problemas. ¿Qué vamos a hacer ahora?
La madre de Eli me miró fijamente.
— ¿Cómo es que un gato pudo hacer eso? —preguntó —. Digo, no es como un pajarito, o un ratón, o cualquier otra cosa. Ese conejo es del mismo tamaño que Tufy. Los dos pesan una tonelada. Lindo. Muy lindo. Esta es mi familia. Bueno, es la familia de Eli. Ustedes entienden, ¿no?
Y Eli, por supuesto, alucinó. Estaba frenética.
—Es horrible —gimoteó—. Horrible. No puedo creer que Tufy haya podido hacer eso Thumper fue nuestro vecino durante años y años.
 Es cierto. Thumper era un amigo. Lo conocí bien.
Ella se volvió hacia mi —¡Tufy! Esto es el acabóse. Ese pobre, pobrecillo conejo. ¡Míralo nada más!..., En verdad Thumper se veía un poco desastroso, lo admito. O sea, estaba casi todo cubierto de lodo. Con unas cuantas manchas de pasto, supongo. Y un poco de hierba y cositas pegadas en el pelambre; una raya de aceite en una oreja. Pero nadie que sea arrastrado por todo un jardín, luego por una cerca de setos, por otro jardín y a través de una entrada para gato recién aceitada, se ve al final como si estuviera a punto de salir a una fiesta.
Y a Thumper no le importaba cómo se veía. Estaba difunto.
Sin embargo, a los demás sí les importaba. Y de qué manera.
— ¿Qué vamos a hacer?
— ¡Ay, esto es espantoso! La vecina nunca nos volverá a hablar.
—Debemos pensar en algo. Y eso hicieron. Tengo que admitirlo, fue un plan brillante desde donde lo miren. Primero el padre de Eli fue a buscar la cubeta de nuevo y la llenó con agua jabonosa tibia. (Mientras hacía esto me lanzó una miradita, tratando de hacerme sentir culpable por haber tenido que sumergir sus manos en el viejo Líquido Mágico dos veces en una semana. Yo sólo lo miré con cara de “no me impresionas”.)
Luego la mamá de Eli metió a remojar a Thumper en la cubeta, le dio un agradable baño de burbujas y lo enjuagó. El agua tomó un sucio color chocolatoso (todo ese lodo); luego, mirándome como si fuera mi culpa, arrojaron el agua por el lavadero y comenzaron otra vez con nuevas burbujas de jabón. Eli hacía pucheros, por supuesto.
—Deja de hacer eso, Eli —dijo su madre—. Me pone de nervios. Si quieres hacer algo de provecho, ve a buscar la secadora de pelo.
Así que Eli subió por la escalera, todavía llorando a gritos.
Yo me senté encima del aparador y los observé. Tomaron al pobre de Thumper y Lo volvieron a meter en la cubeta.
(¡Menos mal que ya estaba occiso! No le habría gustado ni tantito toda esa lavandería.) Cuando el agua finalmente corrió clara, lo sacaron y lo escurrieron. Luego lo pusieron sobre periódicos y le dieron a Eli la secadora.
—Ahora es tu turno —dijeron—. Que quede bien esponjadito.
Déjenme decirles que de inmediato puso manos a la obra. Esa Eli podría llegar a ser una peinadora brillante por la manera en que lo esponjó. Les aseguro que nunca vi a Thumper lucir tan lindo antes, y eso que vivió al lado durante años y años, y que lo veía todos los días.
“¡Guau!, Thump!” Lo saludé a medias con la cabeza y me fui a dar una vuelta para revisar lo que había quedado en los platos de alimento por la avenida.
‘Hola, Tuf’, pareció devolverme el saludo con un estremecimiento. Cierto, éramos buenos compañeros. Éramos amigos. Así que fue realmente agradable verlo lucir tan arreglado y elegante cuando Eli terminó con él.
Se veía muy bien.
— ¿Y ahora qué? —preguntó el padre de Eli.
La mamá de Eli le lanzó una mirada como las que a veces me hecha a mí, sólo que más agradable.
—Ay, no —dijo él—. Yo no, por favor. No, no, no.
—O lo haces tú o lo hago yo —resolvió ella—. Y yo no puedo ir.
—¿Por qué no? —dijo él—. Tú eres más pequeña que yo. Puedes arrastrarte a través de la cerca más fácilmente.
Entonces me di cuenta de lo que tenían en mente. Pero ¿qué podía yo decir? ¿Qué podía hacer para detenerlos? ¿Para explicarles?
Nada. Yo sólo soy un gato.
Me senté y observé. 
 5. Viernes
 Digo que era viernes porque lo fueron a dejar muy tarde. El reloj marcaba más de medianoche cuando el padre de Eli finalmente se levantó de su cómoda silla frente a la tele y subió las escaleras. Cuando bajó de nuevo, vestía de negro. Negro de la cabeza a los pies.
—Pareces un asaltante —dijo la mamá de Eli.
—Me gustaría que alguien asaltara a nuestro gato —murmuró él.
Yo lo ignoré. Pensé que era lo mejor.
Juntos se dirigieron hacia la puerta trasera.
—No prendas la luz de afuera —le advirtió él—. Nunca se sabe quién puede estar observando.
Yo traté de escabullirme al mismo tiempo, pero la madre de Eli me detuvo con el pie.
—Te puedes quedar adentro esta noche —me dijo—. Ya has causado bastantes problemas esta semana.
El reclamo era justo. Y de cualquier manera me enteré de todo más tarde por Bella, Tigre y Pusskins. Todos vinieron a contarme. (Son buenos compañeros.)
Todos vieron al papá de Eli cruzar sigiloso el jardín con su bolsa de plástico llena de Thumper (envuelto cuidadosamente en una toalla para mantenerlo limpio). Todos lo vieron esforzándose para cruzar a través del hoyo bajo la cerca, y arrastrándose sobre su estómago por el jardín del vecino.
—No podía imaginar lo que él estaba haciendo —dijo Pusskins después.
—Arruinó el agujero de la cerca —se quejó Bella—. Ahora está tan grande que el rottweiler de los Thompson podría pasar por ahí.
—Ese papá de Eli debe tener una pésima visión nocturna —completó Tigre—. Se tardó una eternidad en encontrar la jaula en la oscuridad. —Y abrirla.
—Y meter al pobre viejo Thumper.
—Y ponerlo cuidadosamente en su cama de paja.
—Todo rizadito.
—Con la paja arreglada alrededor de él.
—Así que se veía como si estuviera dormido.
—Era tan realista —dijo Bella—. Me pudo haber engañado. Si alguien hubiera pasado en la oscuridad, de veras habría pensado que el pobre Thumper murió de vejez mientras dormía, feliz y pacíficamente, después de una larga y buena vida.
Todos comenzaron a aullar de risa.
— ¡Shhh! —dije—. Bajen la voz, muchachos. Los van a oír y se supone que no debo estar fuera esta noche. Estoy castigado.
Todos se me quedaron mirando.
—Déjate de cuentos.
— Castigado?
— ¿Por qué?
—Asesinato —dije—. Por cunicidio a sangre fría. Y nos volvimos a desatar de risa. Aullamos y maullamos. Lo último que of, antes de irnos en grupo por el paseo Beechcroft, fue que se abría una ventana de las recámaras y el papá de Eli gritaba:
— ¿Cómo hiciste para salir, tú, bestia mañosa?
Entonces, ¿qué va a hacer’? ¿Poner clavos y atorar la salida para gatos?
 6. Todavía viernes
 Puso clavos a la puerta para gatos. ¿Pueden creerlo? Esta mañana bajo por la escalera y, antes siquiera de quitarse la pijama, ya está dándole con el martillo y los clavos.
Bang, bang, bang, bang.
Le clavo la mirada. Pero él se da vuelta y me habla directamente.
—Listo —dice—. Esto te mantendrá a raya. Ahora abre hacia afuera. —Empuja con el pie la puerta para gatos—. Pero no hacia adentro.
Y, claro está, cuando la puerta batió hacia adentro, ya no pasó. Pegó en los clavos.
—Así que —me dice— puedes salir. Eres libre de salir. Eres libre, de hecho, no sólo de salir sino también de quedarte afuera, perderte o desaparecer para siempre. Pero si te tomas la molestia de regresar, no te esfuerces en traer algo contigo. Porque esto ahora sólo abre hacia afuera y tendrás que sentarte en el tapete hasta que alguien de la familia te permita entrar. Me mira con ojos entrecerrados como de malvado.
—Ay de ti!, Tufy, si hay algo muerto esperando en el tapete a tu lado. 
“Ay de ti!” Qué expresión más tonta. Y de cualquier manera, qué diantres significa: “¡Ay de ti!”
¡Ay de él! 
7. Sábado 
Detesto la mañana del sábado. Es tan molesta, tanto alboroto y martillazos en la puerta y “¿traes la bolsa?” y “¿dónde está la lista de las compras?” y “¿necesitamos comida para gato?” Por supuesto que la necesitamos. ¿Qué más se supone que voy a comer toda la semana’?:
¿Aire?
Sin embargo, hoy se veían bastante tranquilos. Eli, sentada a la mesa, tallaba una linda lápida para Thumper en un pedazo de corcho. Decía:

THUMPER
Descansa en paz

—No debes llevarla a la casa de al lado todavía —le advirtió su padre—. Al menos no hasta que nos comuniquen que Thumper murió.
Algunas personas nacen sentimentales. Sus ojos rebosaban de lágrimas.
-—Ahí va la vecina —dijo la madre de Eli mirando hacia la ventana.
— ¿Hacia dónde se fue’?
—Hacia las tiendas.
—Muy bien. Si mantenemos una distancia prudente, podemos llevar a Tufy con la veterinaria sin toparnos con ella.
¿Tufy? ¿Veterinaria?
Eli estaba aún más aterrada que yo. Se arrojó contra su padre, golpeándolo con sus suaves y pequeños puños.
— ¡Papá! ¡No! No puedes hacer eso.
Yo di una mejor pelea con mis garras. Cuando él finalmente me atrapó y me sacó de la oscuridad del gabinete bajo el fregadero, su suéter estaba arruinado y sus manos estaban arañadas y sangraban.
No se veía muy complacido al respecto.
—Sal de ahí, tú, grandísimo granuja peludo. Sólo vamos a una vacuna.
¿Ustedes le hubieran creído? Yo no estaba completamente seguro. (Tampoco Eli, así que vino con nosotros.) Yo todavía desconfiaba bastante cuando llegamos con la veterinaria. Ésa es la única razón por la que le escupí a la chica que estaba detrás del escritorio. No había la menor razón para escribir MANÉJESE CON CUIDADO en la etiqueta sobre mi jaula. Ni siquiera al rottweiler de los Thompson le anotan MANÉJESE CON CUIDADO en la etiqueta de su jaula. ¿Qué tengo yo de malo? Así que me porté un poco rudo en la sala de espera. ¿Qué querían? Detesto esperar, sobre todo esperar embutido en una jaula de alambre. Es estrecha, hace calor... y uno se aburre. Después de algunos cientos de minutos de estar sentado ahí tranquilamente, cualquiera comenzaría a bromear con sus vecinos. No era mi intención medio matar del susto a ese bebé gerbo enfermito. Yo sólo lo estaba mirando. Éste es un país libre, ¿o no? ¿O es que un gato ni siquiera puede mirar a un dulce y pequeñito bebé gerbo?
Y si me relamía los bigotes (lo cual no estaba haciendo) era sólo porque tenía sed. Lo juro. No hacía como si me lo quisiera comer.
El problema con los bebés gerbos es que no aguantan una broma.
Tampoco nadie más en este lugar.
El papá de Eli alzó la vista del folleto que estaba leyendo: “Su mascota y los gusanos”. (Vaya, agradable, muy agradable.)
—Voltea la jaula hacia el otro lado, Eli —dijo. Eli giró mi jaula hacia el otro lado. Ahora quedé frente al terrier de los Fisher. (Y si hay algún animal en el mundo que debería tener escrito MANÉJESE CON CUIDADO en la etiqueta de su jaula, ése es el terrier de los Fisher.) De acuerdo, sí le siseé. Sólo fue un bufido leve. De hecho se necesitarían oídos biónicos para percibirlo.
Y sí le gruñí un poquito. Pero, ¿no creen que él tenía ventaja en esto de gruñir? Después de todo es un perro.
Yo sólo soy un gato.
Y sí, lo acepto, escupí un poco. Pero sólo un poco. 
Nada que ustedes pudieran notar a menos que quisieran fastidiar a alguien.
Bueno, cómo iba yo a saber que no se sentía muy bien. No todos los que acuden al veterinario están enfermos. Yo no estaba enfermo, ¿o sí? De hecho nunca en mi vida me he enfermado. Ni siquiera sé qué se siente. Pero, lo que sí sé es que, aunque estuviera a punto de morir, si algo peludo encerrado en una jaula me hiciera un ruidito, yo no iría lloriqueando a meterme bajo el asiento para esconderme tras las rodillas de mi dueña. Eso es más propio de una gallina que de un terrier escocés, si quieren mi opinión.
—Por favor, ¿podrían mantener a ese malvado gato suyo bajo control? —dijo la señor Fisher ásperamente.
Eli me defendió.
— ¡Ya está en una jaula!
—Sigue aterrando a la mitad de los animales que hay aquí. ¿Qué no pueden cubrirlo, o algo?
Se notaba que Eli iba a seguir discutiendo. Pero, sin siquiera levantar la mirada de su folleto de gusanos, su padre de pronto dejó caer su gabardina sobre mi jaula como si yo fuera un perico latoso o algo por el estilo. Y todo se oscureció.
No es de extrañar que para cuando la veterinaria se me acercó con su desagradable jeringa yo estuviera un poco de genio, pero no era mi intención rasguñarla tanto.
O romper todos esos frasquitos de cristal.
O tirar la nueva y costosa báscula de la mesa.
O derramar todo ese líquido para desinfectar.
No fui yo quien rompió mi expediente en pedacitos.
Fue la veterinaria.
Cuando salimos, Eli lloraba otra vez. (Algunas personas nacen sentimentales.) Apretaba mi jaula contra su pecho. — ¡Ay, Tufy! Hasta que encontremos un nuevo veterinario que prometa cuidarte, debes ser muy cuidadoso de que no te atropellen.
—Imposible —murmuró su padre.
Yo lo miraba duramente a través del alambre, cuando él distinguió a la mamá de Eli, rodeada de bolsas de mandado afuera del supermercado
—Están muy retrasados —dijo molesta—. ¿Hubo algún problema en el veterinario?
Eli rompió a llorar. ¡Qué debilucha!, ¿no creen? Pero su padre está hecho de madera más dura; acababa de tomar la más grande bocanada de aire, listo para acusarme, cuando de pronto la soltó de nuevo. Con el rabillo del ojo había visto problemas de otra índole. — ¡Rápido! —Murmuró——. La vecina está saliendo de la caja.
Recogió la mitad de las bolsas del súper. La mamá de Eli levantó las demás. Pero antes de que pudiéramos alejarnos, la vecina salió por las puertas de cristal.
Así que ahora los cuatro se vieron obligados a saludarse.
—Buenos días —dijo el padre de Eli.
—Buenos días —contestó la vecina.
—Lindo día —dijo el padre de Eli.
—Adorable —contestó la vecina.
—Más lindo que ayer —dijo la madre de Eli.
—Ay, sí —dijo la vecina—. Ayer fue horrible.
Ella tal vez sólo se refería al clima, por todos los cielos. Pero a Eli se le llenaron los ojos de lágrimas. (No sé por qué le tenía tanto aprecio a Thumper. Se supone que su mascota soy yo, no él.) Y como ya no podía ver por dónde caminaba, tropezó con su madre y la mitad de las latas de comida para gato se cayeron de una de las bolsas y rodaron por la calle.

Eli dejó caer mi jaula y corrió tras ellas. Luego cometió el error de leer las etiquetas.
— ¡Ay, no! —Gimió—: “Conejo en trozos.” (Realmente, esa niña es una llorona. No podría pertenecer a nuestra pandilla. No duraría ni una semana.) 
—Hablando de conejos —dijo la vecina—. En nuestra casa sucedió algo de lo más extraordinario.
— ¿De veras? —dijo el padre de Eli, mirándome.
— ¿Ah, sí? —dijo la mamá de Eli, mirándome también.
—Sí —dijo la vecina—. El lunes, el pobre Thumper se veía un poco mal, así que lo metimos a la casa. Para el martes, estaba peor. Y el miércoles murió. Era muy viejo, y había tenido una vida feliz, así que no nos sentimos tan mal. De hecho le hicimos un pequeño funeral y lo enterramos en una caja al fondo del jardín.
Ahora yo miro hacia las nubes.
—Y el jueves, desapareció.
— ¿Desapareció?
— ¿Desapareció? 
— Sí, desapareció. Todo lo que quedaba de él era un agujero en la tierra y una caja vacía.
— ¿De veras?
— ¡Santo Cielo!
El padre de Eli me miraba de manera muy sospechosa.

—Y luego, ayer —continuó la vecina— sucedió algo todavía más extraordinario. Thumper estaba de regreso. Todo esponjado primorosamente, de vuelta en su jaula.
— ¿De vuelta en su jaula, dice usted’?
— ¿Esponjado primorosamente? ¡Qué extraño!
Ustedes tienen que felicitarlos, son tan buenos actores. Mantuvieron la farsa todo el camino a casa.
— ¡Qué historia tan increíble!
— ¡Cómo pudo haber pasado! — ¡Realmente sorprendente!
— ¡Muy extraño!
Hasta que entramos sin contratiempos por la puerta principal. Y entonces, por supuesto, ambos se volvieron hacia mí.
—Criatura falsa. ¡Mentiroso! Gato embustero.
—Haciéndonos creer que lo habías matado!
—Fingiendo todo el tiempo!
—Yo sabía que el gato no era capaz de hacerlo. Ese conejo era aun mas gordo que el.
Al parecer el lo querían que yo hubiera asesinado al viejo Thumper.
Todos excepto Eli. Ella era muy tierna.
—No se atrevan a molestar a Tufy —les dijo—. ¡Déjenlo en paz! Apuesto a que ni siquiera desenterró al pobre de Thumper. Apuesto a que fue el maloso y perverso terrier de los Fisher quien hizo eso. Lo único que hizo Tufy fue traernos a Thumper para estar seguro de que fuera enterrado otra vez dignamente. Es un héroe. Un héroe considerado y amable. 
Me dio un gran apretón cariñoso.
— ¿No es así, Tufy?
Yo no digo nada, ¿o sí’? Soy un gato. Así que me senté a observarlos mientras quitaban los clavos de la salida para gatos.
LOS DE ABAJO
MARIANO AZUELA

Primera parte.
Esta obra inicia donde esta una pareja que estan platicando acerca de un ruido que se oye y uno dice que es el perro y otro dice que no, que es palomo el perro de ellos. de repertne un ruido ensordecedor se oye y palomo solo da un gemido y deja de ladrar; eran los federales que llegaban a esa casa en plan de altaneria y entonces cuando la pareja se da cuenta de que alguien se dirige al lugar el hombre llamado Demetrio decide ocultarse por si las dudas y cuando los federales entran piden agua y algo de comer, pero se dan cuenta de que solo hay una mujer y empiezan a hacer de las suyas y uno de ellos el coronel pregunta a la mujer que cual lugar es ese y esta le dice que se llama limon y cuando escuchan uno de los soldados le dice al coronel que es la tierra de el bandido Demetrio dias y el coronel lo unico que dice es que le traigan una botella de tequila por que ha decidido pasar la noche en compañía de esa mujer. entonces sale el hombre osea demetrio y los federales se quedaron atonitos y cobardes diciendo que ellos respetaban a los valientes y demetrio macias los deja ir. demetrio le dice a la mujer que se vaya a casa de su padre para que este segura y no le pase nada.
Cuando Demetrio se da cuenta su casa estaba ardiendo en llamas y piensa que los federales van a volver pero con mas raza, lo que decide hacer es mejor ir a buscar a su banda de revolucionarios y cuando los junta todos les dice de lo ocurrido y estos se le unen sin ningun pregon, para ir por los federales y entonces se va con 25 hombres y en la mañana se topan con los federales los cuales inician una lluvia de balas contra los hombres de demetrio macias y estos les ponen una bailada y les ganan esa batalla.
Al dia siguiente se dan cuenta de que les faltaban dos hombres que eran serapio y antonio; siguen su camino y cuando llegan a un jacalito piden algo de beber y de comer por que demetrio el jefe iba herido, la gente sin mas ni menos les ayuda en lo que pueden y cuando se retiraban les bendecían y les pedian que siguieran luchando por la causa que era algo bueno y justo. llegaron a otro lugar donde les dieron acilo y el intento de curar la herida de demetrio, el cual dormia debilitado y con sus 3 seguidores pancracio, anastasio montañes y la codorniz dormidos a sus pies por si algo se le ofreciera al jefe . cuando entre sueños la codorniz escucha un balazo y despierta a anastasio para que le de apoyo por si fueran federales y cuando se van a asomar eran pancracio y un fulano llamado luis cervantes al cual habia aprendido quien sabe donde, pero que según esto se les queria unir a la causa , este compadre queria hablar con el jefe demetrio para ver si lo aceptaba en sus filas pero como el estaba descansando los otros se pusieron a rebanársela con el; al fin logro que lo llevaran con demetrio macias al cual le expuso su argumento del por que queria ayudar y quien era y de donde habia salido, al escucharlo demetrio mando que lo encerraran y que lo vigilaran pancracio y el manteca que luego verian.
Mientras estaba encerrado Luis Cervantes se gano la confianza de algunos de los que lo cuidaban.
entonces aparecen al siguiente dia camila la muchacha que estaba cuidando a demetrio macias y anastasio montañes, el cual pregunto al jefe que ivan a hacer con el curro osea luis cervantes, y lo unico que demetrio hizo fue mandar a que le trajeran una sotana para que asi el codorniz la hiciera de sacerdote. le dijeron a luis cervantes que lo ivan a asesinar y lo confesaron antes de fusilarlo según pero como al confesarse no encontraron nada malo en el.
Al dia siguiente remigia le proporciono unos paños, aguardiente y otras cosas con las cuales se empezo a curar el mismo como era doctor pues por eso y remigia solo se la pasaba haciendole preguntas.
Luis seguia arreglándole y curándole la pierna a demetrio el cual se encariño con el y luego un dia después de la curación le dijo que si no le faltaba nada y este le dijo que de lo unico que se alimentaba era de lo que las buenas muejres le daban y entonces demetrio de dijo que no le faltaria nada en delante. venancio empezo a tratar de luisito a luis cervantes distinguiéndose asi de los demas.
Camila se empezo a enamorar de luis y como no hallaba como acercársele le invento un rollo de que demetrio se habia querido propasar con ella, pero luis no le hizo caso.
anastasio montañes se acerca a luis y le cuenta que el anda en ese movimiento por ayudar a su compadre, ya que el tiene sus tierras y que no le hace falta nada; después demetrio macias tambien le dice que el anda en el movimiento por algo de gusto y que a la vez por hostigar a los federales.
Lluis Cervantes le dice al jefe demetrio macias que lo admira por su gran labor y que es algo muy bueno luchar por lo que esta luchando y que siga asi.
entonces anastasio montañes estaba platicando con demetrio macias de cómo era muy inteligente el curro luis cervantes y de lo bueno que era saber leer. entonces anastasio le dice a demetrio que como se van a presentar con natera y con tan poquitos hombres. demetrio le dijo que su idea era como la de crispin robles, llegar a los pueblos llevándose caballos y armas cuantas encuentran, liberar presos y asi armarse de mas hombres y en poco tiempo ser muchos mas. en eso entran luis y otros para informarse de la partida y del dia; demetrio dice que se van el dia siguiente y entonces la codorniz propone una fiesta de despedida y todos aceptan. después luis cervantes en una vereda se encuentra con camila la que estaba enamoradad de el y le dice que ya se van a ir y le empieza a encandilar al jefe demetrio macias y el dinero que pronto tendra y esta cuanod escucha a luis mejor se pone a llorar y demetrio al ver que esta ida mejor se desaparece de ahí.
Se hizo la fiesta y Camila no asistio por tener una jaqueca según su mama agapita. al terminar demetrio se despidio de la gente con mucho agradecimiento. cuando camila los vio que ya ivan desapareciendo se puso a llorar y maria antonia una vecina se rio de ella.
luego demetrio y su gente encontraron a un viejito al cual le preguntaron cuantos federales habia por el rumbo y este les contesto que menos de la docena. estos sevan con demetrio al frente a buscar a los federales con la idea de que cada uno que mataran iva a ser una carabina mas para ellos.
Secuestraron a un jornalero para que los llevara al cuartel, ivan llegando al pueblo y los recibieron a balazos y durante la balacera matan al tecolote e hirieron a demetrio; pero un señor les dio asilo en su casa.
Aparece entonces el general encargado del cuartel y un soplon le dice donde estan los revolucionarios; este manda al teniente campos a que los mate y los cuelgue a todos en la plaza después de la misa mayory empieza a pensar en el ascenso que le van a dar.
pero la gente de demetrio les hace una emboscada después de haber brincado un buen de tapias y el muro final del templo; cuadno encuentran a los federales los bombardean con un chorro de granadas y matan a la mayoria, todos los que quedaron vivos juntos tambien son asesinados junto con el general de tes blanca que dirigia en ese momento a los federales.
demetrio llega con 100 hombres a zacatecaz para pedir unirse a pánfilo natera, el cual lo acepta muy cordialmente. celebran lo logros obtenidos por demetrio, mientras luis cervantes se ponia a platicar con el señor solis, quien le dijo que ya estaba desilusionado porque ya tenia 25 años en la revolucion y solo veía hombres muy acabados como resultado de tal movimiento; luis le dijo que no se desanimara y que siempre tuviera presentes las causas que lo llevaron a unirse a esa causa. macias se lleva a luis y le dice que ya es coronel.
A la mañana del dia siguiente amanecieron muertos dos reclutas de macias y una vieja prostituta, macias solo da la orden de enterrarlos.
El saslto a la ciudad de fresnillo zac. fue un fracaso revolucionario.
demetrio al saberlo explico a anastasio y pancracio como y lo facil que era tomar esa plaza.
al anochecer demetrio se acordo de camila y le dijo a anastasio que volvieran al ranchito por ella; ya que se habia enamorado profundamente de ella. anastasio solo dijo que cuando quisiera ivan al ranchito.
Cuadno estaba reunida la gente de pánfila natera y del coronel macias se empezo a comentar que villa iva para ese lugar y todos los de la gente de natera empezaron a contarles a los de macias la hazañas de villa y todo lo que habia logrado conseguir. la guente de macias y de natera sufrieron una emboscada y luis cervantes sin darse cuenta aparecio solo con solis y entre la lluvia de balas; después de haber ido la gente de macias por los federales hasta la cumbre de una ladera la cual un paso falso era morir y llegaron y acabaron con los federales de esa ladera, todo esto explicado por solis a cervantes y elogio ael coronel demetrio macias.
Segunda parte.
Llegan macias y toda su gente a un restaurante en un pueblo en el cual anastasio le presenta a macias a el huero margarito viejo amigo de el. ahí en el restaurante hay una mujer que le llaman la pintada la cual elogia un poco a macias y este alegre manda pedir champagne y todos empiezan a brindar, cuando da la madrugada macias le pregunta a anastacio que hora es y este le dice que ya no tarda en amanecer y lo demetrio macias es irse con la pintada para un hotel. cuando llegaron a dicho lugar los hombres de macias se dedicaron a saquear y vender lo que encontraban ante el no mucho agrado de cervantes. macias se durmió con la pintada y amanecio un poquillo crudo. al llegar el güero margarito la pintada lo desperto y este hizo que le trajeran al güero margarito, este le dice que quiere incluirse en sus filas y macias le dice que si que esta bien que cargo tiene y el le dice que capitan primero, macias lo hace mayor.
Cervantes entonces entro a donde estaban reunidos todos e hizo entrar a una bella mujer a la cual le dijo al coronel macias que era su futura. entonces brindaron y cervantes le dio un aguilita con un paño negro a macias el cual se sintio elogiado y todos aplaudieron mientras la pintada se salia y cuando entro trajo consigo a una yegua la cual dijo era su avance. entonces margarito dijo que iva a matarse por que un querubín no le hacia el mas minimo caso (era la novia de cervantes). ese dia en la noche demetrio borracho iva a buscar a la novia de cervantes porque se le habia antojado, pero al verlo todos lo detuvieron y lo desarmaron para que no matara a la pintada que trataba de impedir que macias lograra su propósito de borracho, lograron dormir a macias y en la mañana siguiente luis fue a buscar a su novia y la pintada le dijo que la habia aconsejado para que se fuera y esta lo habia hecho. demetrio partio rumbo a moyahua y cuando ivan llegando le dice a su gente que van a llegar a visitar a don monico un amigo que lo quiere mucho para que les de comida; cuando llegan no les abren y empujan la puerta de un balazo de anastasio entran y solo ven mujeres con niños a las cuales las hacen que saquen unos cuantos billetes y armas a base de amenazas de catear, cuando ven lo poco que les traen macias ordena cateo de la casa y encuentran a don monico encerrado en un guardarropa encerrado y con un fusil y le pide a don demetrio macias que lo no le haga nada por su familia, este decide perdondarlo y se va; cuando salen todos de la hacienda de don monico afuera los espera mucha gente pobre que esperaba que la gente de macias les diera algo de lo que sacaran de lapropiedad de don monico y al ver que no traen nada le dicen a demetrio que saque algo y este sin mas explicaciones ordena que se retiren ante la muerte de uno de sus soldados que quizo contradecirlo.
La gente de macias se alojo en una casona del cacique de moyahua y entonces llego luis cervantes con el, le dio cuentas de lo que habia logrado en el dia y le dijo que el no estaba de acuerdo en pelear para que carranza o villa llegaran a la presidencia sino para que la gente lograra justicia, entonces macias dijo que a el no le interesaba tanto todo eso sino que el era feliz con su trago y una chamaca que le cuadrara bien, se acordo de camila y luis le propuso traérsela o que fueran con ella, pero macias le dijo que el a lo unico que le tenia miedo a las chamacas que de verdad le cuadraban. al dia siguiente luis se va por camila y le dice que si se quiere ir con el, la sonsa se va y cuadno llegan todos borrachos junto con camila la deja luis con macias y ahí amancece. cuando despierta se agarra a llorar y la pintada se va a consolarla y le dice que si quiere a luis esta le dice que si , pero que el le mintió entonces la pintada elabora un plan para que camila finga estar enferma y asi la pueda llevar a su casa cuando los del pelotón se vayan. esto no se pudo hacer por que a la mera hora se hizo para atrás camila yentonces todos partieron a jalisco en busca de los orozquistas. en el camino se encontraron a unos federales encabezados por un cura al cual tambien mataron sin compasión.
Camila y Demetrio empezaron a quedary cuando por algo estaban a tres jornadas de limon, la pintada fue a decirle a camila que demetrio iva a volver con su mujer . entonces camila le conto todo a demetrio y este le dijo que no le hiciera caso que estaba loca.
partieron a tepatitlan y el curro y la codorniz se la pasaron haciendo apuestas, cuando llegaron asaltaron un caceron de ahí.
Luego la pintada tumba del caballo a camila por envidia y esta le dio el chisme a demetrio, el cual corrio a la pintada; pero esta antes de irse la dio una puñalada a camila y la mata , luego de discusiones la dejaron ir.
Cuando llegan a aguascalientes se dedican a rebanársela un poco, aparte de ser victimas de charlatanería de alguno que otro vendedor.
Tercera parte.
luis cervantes le escribe a venancio desde el paso texas el 16 de mayo de 1915. para felicitarlo por el titulo medico que logro obtener y para proponerle un negocio de un restaurante. además se lamenta de la muerte del manteca y de pancracio por una partida de pocker.
macias da la orden de que maten a todos los que anden escondiéndose. dos de los que fueron presos le acontaron a macias que villa habia sido derrotado en celaya por obregón.
un tal valderrama que era poeta le canta a macias "el enterrador" y lo hace llorar con las fraces de dicha canción.
cuando pasan por juchipila se pusieron tristes y meditaron el porque estaban aceptando tantos exfederles en sus filas y el tal valderrama desaparecio.
en juchipila les llegan los recuerdos de sus batallas como la de zacatecas y se dan cuenta de que ya nadie se acuerda de ellos.
demetrio llega al encuentro de su mujer y su hijo, quien no le reconoce . demetrio siempre esta alerta apuntando ala misma sierra donde empezo su aventura con el cañon de su fusil y acordándose de las 500 bajas que les logro hacer a los federales con solo 20 hombres.....
fin.

UN MUNDO FELIZ
ALDOUX HUXLEY

Un mundo feliz tiene lugar en una sociedad futurista incómodamente estéril y controlada, comúnmente conocida como "Estado Mundial". La historia empieza con un grupo de jóvenes estudiantes que están de visita en el "Centro de Incubación y Condicionamiento de Londres", escuchando las explicaciones del director del centro, cuyo nombre es... El Director. Sí, es todo un poco escalofriante.
El director explica a los estudiantes el proceso por el cual se cultivan seres humanos en botellas para luego ser adoctrinados (léase: lavarles el cerebro) para que crean ciertas "verdades" morales. Este aleccionamiento, también conocido como "hipnopedia" o "educación a través del sueño", enseña a los ciudadanos que el valor de la sociedad debe ser siempre superior al del individuo. Las personas existen para servir a la comunidad. Su función es ser consumidores y trabajadores, lo que a su vez mantiene la economía sólida y estable. Compra un montón de ropa. Usa un montón el transporte. Haz tu trabajo. 
Para que el sistema funcione mejor, los seres humanos se dividen en varias castas: Alfas, Betas, Gammas, Deltas y... tarááán tarááán... Epsilons. Los ciudadanos Alfas son inteligentes, altos y musculosos; los Epsilons son bajos, tontos y feos. Este mundo decidió que la mejor manera de hacer que los que no son Alfas sigan siendo tontos es darles sustancias peligrosas cuando aún se encuentran en el tubo de ensayo. En este caso, utilizan alcohol y les privan de oxígeno. Además, las castas inferiores se cultivan por lotes; así, cada Epsilon posee 99 copias exactas de él mismo. Si pensabas que tener un hermano mayor era duro, ¡imagina tener 99 clones!
Pero sigamos con la historia. Pronto nos encontramos con otros dos personajes de la novela, Lenina Crowne y Henry Foster, ambos trabajadores de la planta de incubación. Lenina es muy guapa, y Henry –como el resto de trabajadores– se ha estado acostando con ella. Pude parecer raro, pero este tipo de relaciones son habituales en esa sociedad. En el Estado Mundial, el sexo es informal, regular (una vez al día) y explícito. "Todo el mundo pertenece a todo el mundo", lo cual significa que cuando un hombre quiere acostarse con una mujer, dice públicamente algo así como "Oye, tú, hagamos el amor esta noche", a lo que ella responde: "De acuerdo". Básicamente funciona así. Los niños pequeños juegan entre sí a juegos eróticos y las orgías son eventos quincenales obligatorios.
La otra actividad importante en este mundo consiste en ingerir un narcótico llamado soma, una droga que envía a sus deprimidos consumidores a "una eternidad en la luna": una especie de evasión alucinante de la realidad. Recibimos mucha de esta información de boca del Director a medida que avanza su explicación ante los estudiantes; el resto lo descubrimos gracias a Mustafá Mond, un pez gordo que resulta ser uno de los diez Controladores Mundiales.
Mustafá explica al mismo "grupo de estudiantes" (léase: "mero recurso argumental") cómo se creó esa sociedad. La versión abreviada es que el mundo se estaba volviendo un desastre así que la población mundial dijo al unísono: "¡No podemos más! ¡Por favor, quítennos todas nuestras libertades y la individualidad en nombre de la estabilidad universal!" A lo que los poderes de turno respondieron: "De acuerdo". Por eso ya no hay guerras, ni tristeza, ni individualidad, ni historia, ni literatura (¡!), ni familias, ni lazos emocionales, ni soledad, ni libertad científica, ni religiones (Dios ha sido reemplazado por "Ford"; sí, Ford de Henry Ford, el hombre que creó la línea de montaje y la producción en masa). Lo qué si hay es sexo. Mucho sexo.
Esa es, a grandes rasgos, la base de la historia. Mientras vamos asimilando esta información, nos encontramos con otro personaje, Bernard Marx, un psicólogo Alfa-Plus (o Alfa-más) que, por alguna razón, no tiene la genial característica física de la mayoría de los Alfas: es bajito. Bernard se siente marginado porque es "diferente", y todo el tiempo que pasa a solas lo pasa reflexionando sobre grandes cuestiones y planteándose cosas como: "Ojalá la gente no fuera tan promiscua y pudiera tomarse en serio el amor" o "Me gusta mucho Lenina, pero prefiero tener una larga y bonita conversación a acostarme con ella". Cuando finalmente se lo comenta a Lenina, ésta lo avergüenza hablando públicamente de sus planes sexuales.
A continuación nos encontramos a Helmholtz Watson, otro hombre Alfa-Plus que comparte la insatisfacción de Bernard respecto a sus vidas controladas y estructuradas, aunque afortunadamente no comparte sus deficiencias físicas: Helmholtz es realmente atractivo. Tan guapo, que la primera vez que leemos de él tres mujeres le están ofreciendo hacer una orgía con ellas. Sin embargo, prefiere pasar de la oferta y quedarse a hablar largo y tendido con Bernard sobre lo insatisfechos que ambos están con sus vidas. Dado que su labor diaria es escribir frases sin sentido para la hipnopedia, Helmholtz expresa su deseo de crear algo más intenso y apasionado, aunque no sabe bien qué.
Lo siguiente es la cita de Bernard con Lenina. A él le gustaría conversar con ella o tal vez pasear por la playa agarrados de la mano. Esto confunde a Lenina, que quiere tomar drogas y tener sexo. Al final, Bernard acaba sucumbiendo a su seducción, aunque tiene que tomar unos gramos de soma para atreverse a acostarse con ella. A la mañana siguiente, le dice que lamenta no haber esperado un poco antes de tener sexo con ella. Que quiere ser un adulto, no un niño; que quiere ver qué sucede cuando se deja pasar cierto tiempo entre sentir un deseo y satisfacerlo, pero Lenina no le entiende.
Así, en esa situación un tanto incómoda, Bernard y Lenina planean pasar unas vacaciones en una Reserva Salvaje de Nuevo México. ¿Que qué es una Reserva Salvaje? Se trata, básicamente, de una zona del mundo en la que no ha entrado la tecnología / el control mental / la antiutopía. Antes de ir, Bernard debe pedirle permiso al Director (su jefe, a quien conocimos al principio de la novela.)
El Director revela, casi sin querer, que cuando era joven también visitó la Reserva con una mujer, quien desapareció allí: como no podían encontrarla, tuvo que regresar solo. Avergonzado por esta revelación personal, el Director se recompone reprendiendo a Bernard por actuar como un adulto y no como un niño. Al parecer, todo el mundo sabe lo que sucede tras puertas cerradas. Bernard muestra una actitud rebelde, sustentada en la idea de que romper las reglas lo erige como individuo.
Entonces Bernard emprende su viaje con Lenina. Desafortunadamente, una vez que llegan a la Reserva, Helmholtz le llama por teléfono para informarle de que El Director está planeando deportarlo a una isla. Mala onda total. Parece que las "islas" son lugares reservados a inadaptados y malhechores, así que que te expulsen a una isla es... como ser expulsado de la isla, pero al revés. Bernard, lejos de sentirse orgulloso de su individualidad, se vuelve loco, lloriquea un poco y acaba optando por evadirse de la realidad con una dosis de soma. Recuerden, chicos: las drogas nunca son la solución.
Mientras tanto, siguen las vacaciones y empieza el recorrido a través de la Reserva. A Lenina le horroriza todo lo que allí ve. La gente está sucia, con la ropa hecha jirones, y todo huele mal. Por otra parte, a Bernard le fascina examinar a "los salvajes" desde una óptica científica. Durante su recorrido, la pareja ve una danza ritual en la que un joven se deja golpear para honrar a los dioses.
Después se les acerca John, un hombre blanco (a diferencia de los nativos americanos) que al parecer se crió en la Reserva. La historia sale rápidamente a la luz: la madre de John vino a la Reserva del "Otro Lugar", se perdió allí y dio a luz a John. Bernard empieza a atar cabos y cae en la cuenta de que John es el hijo del Director. A Bernard se le empiezan a encender bombillas de "¡chantaje a la vista!" en la cabeza.
Mientras tanto, John y Lenina se van enamorando. John lleva a Lenina y Bernard a su casa y allí conocen a su madre, Linda, que es como Lenina pero con veinte años más. Vivir en la miseria durante los últimos veinte años ha sido una absoluta tortura para ella. Bernard y John conectan desde el principio, porque ambos han sido marginados de sus comunidades: Bernard por su deficiencia física; John por ser el único blanco del lugar y porque su madre se acuesta con todos. De hecho, lo único que le ha hecho feliz a John desde niño era un libro que su madre le encontró: Las Obras Completas de William Shakespeare. Por eso, John cita a Shakespeare constantemente, pues considera que es la mejor manera de expresarse.
Bernard, que sigue planeando su chantaje, mete a Lenina (que está en un coma de soma voluntario) en la cama y llama por teléfono a Mustafá Mond, el Controlador Mundial que apareció anteriormente. Están de acuerdo en que tendría un alto "interés científico" que John y Linda regresaran al mundo civilizado, sólo para ver qué pasa.
Entonces Bernard se pone manos a la obra. Se aparece en el centro donde trabaja y El Director arma un gran alboroto al despedirlo delante de todos, declarando su deportación a una isla. Bernard le responde mostrándole a John (que se presenta onda "¡Papá!") y a Linda (que presenta onda "¿Te acuerdas de mí?"). Ten en cuenta que se trata de una sociedad en la que los hijos no nacen, sino que crecen en botellas. Los conceptos de "madre" y "padre" se consideran algo sucio y primitivo, por lo delatar al Director como padre arruina totalmente su reputación. Éste sale del lugar corriendo y tapándose los oídos, lo que significa más o menos que a Bernard, después de todo, no lo van a deportar.
Así comienza un experimento social enorme y trágicamente erróneo. Linda siente que ha sufrido suficiente en esta vida, por lo que se convierte en una adicta total al soma y, básicamente, se evade por completo de la realidad. Todo el mundo se da cuenta de que la droga la matará en muy poco tiempo, pero a nadie le importa, salvo a John, y a él nadie le escucha. Bernard empieza a mostrar a John por todos lados como un descubrimiento personal y acaba convirtiéndose en una gran celebridad, algo que ayuda a compensar su baja estatura. Al volverse tan popular, Bernard se olvida de sus deseos de individualidad.
Helmholtz, por su parte, se hace amigo de John, y los dos comparten conmovedores momentos con el libro de Shakespeare que John se trajo. Al fin y al cabo, Helmholtz se da cuenta de que es posible escribir cosas intensas y apasionadas.
Mientras tanto, a John el mundo civilizado no le impresiona demasiado. Le gustan la tecnología y las comodidades, pero le desagradan el proceso de creación humana y el hecho de que en las castas más bajas existan docenas de clones idénticos.
John está loco por Lenina, pero viene de un lugar en el que mantener la castidad hasta el matrimonio es importantísimo. Esto confunde a Lenina, que busca acostarse con él a toda costa y por primera vez en su vida está siendo rechazada. Cuando se enfrenta a John (enfrentamiento = "¡Acuéstate conmigo! ¡Ahora!"), él se sale de sus casillas, la llama prostituta y cita unos versos de Shakespeare que hablan de que nadie debería perder la virginidad antes de establecida la unión matrimonial. Dios sabe dónde hubieran terminado las cosas si no fuera porque en ese momento John recibe una llamada telefónica en la que le comunican que su madre se está muriendo, y sale corriendo.
Linda, aún bajo los efectos del soma, muere poco después de que John llega al hospital. Se siente muy triste, pero en un mundo en el que todos han sido condicionados para pensar que la muerte no es tan importante, nadie entiende su emoción. Eso, sumado a la pérdida de su madre y al hecho de que Lenina quiera hacerle perder la virginidad, ponen como loco a John. Encuentra un grupo de Deltas que esperan para recibir su ración diaria de soma y en un arranque de ira lanza las cajas que contienen la droga por la ventana, tratando de explicarles que sólo serán libres sin ella.
Su reacción provoca un motín. Bernard y Helmholtz Watson llegan al lugar justo antes que la policía, la cual tranquiliza a los Deltas con soma y arresta a los tres hombres (Bernard, Helmholtz y John). "Arrestar" significa que los llevan a la oficina de Mustafá Mond, donde Bernard actúa como un cobarde total al delatar a sus dos amigos (onda: "¡Soy inocente! ¡La culpa es de ellos!"), tras lo cual se lo llevan.
Mustafá confiesa que dejó su carrera como químico para dedicarse a trabajar por la felicidad universal. Le dice a Helmholtz que, en realidad, que te envíen a una isla es lo mejor que te puede pasar, porque llegas a conocer a un montón de personas que decidieron rebelarse contra el lavado de cerebro. Helmholtz se muestra de acuerdo con esa forma de ver las cosas y parte alegremente, ansiando empezar su nueva vida en la isla.
Así pues, John y Mustafá quedan solos y se dedican a conversar durante horas sobre la literatura, la pasión, las emociones, el sufrimiento y Dios. John concluye que no quiere una vida donde la gente siempre esté contenta: quiere tener la libertad de estar triste, la libertad de sufrir.
A pesar de esta gran conversación, Mustafá no permite que John se vaya con Helmholtz a vivir a una isla, pues quiere continuar con el experimento social. Enfadado, John huye hacia un faro abandonado y allí se autocondena a un régimen de flagelación y hambre. Ah, y también establece el ritual de vomitar para quedar limpio de los horrores de la civilización y de su deseo de tener relaciones sexuales con Lenina. Este plan sigue su curso hasta que se corre la voz y al faro de John acude un puñado de periodistas. Su abnegación espiritual es grabada en vídeo, del cual hacen una popular película. La gente ha sido insensible al sufrimiento humano durante tanto tiempo que piensa que es emocionante ver a un tipo castigarse.
Finalmente, aparece Lenina. John se odia por desearla tanto sexualmente, así que se azota a sí mismo y después también a ella. Por supuesto que a estas alturas se forma una gran multitud de pie alrededor de ellos para ver esta recreación de la película y todos se meten tanto en ella que acaban golpeándose a sí mismos y entre sí. Como es de esperar, todo el asunto acaba en una gran orgía, lo cual es lógico, pues la violencia y el sexo están estrechamente vinculados en la novela.
Al día siguiente, después de haberse ido la gente, John se despierta y dice que "lo [recuerda] todo", lo que sugiere (aunque no se explicita) que en medio de aquella frenética orgía tuvo relaciones sexuales con Lenina. Atormentado por la culpa, John se cuelga de las vigas del faro, y la novela termina con la imagen del cadáver de John girando lentamente suspendido en el aire. Creemos sinceramente que nadie vive feliz para siempre en esta historia.

lunes, 23 de enero de 2017

FAHRENHEIT 451

RAY BRADBURY


La historia se desarrolla en un futuro donde leer libros está prohibido por la ley. Para evitar que la gente lea libros, el gobierno ordena quemar las casas de aquellos que conserven alguno, muchas veces con ellos adentro. En esta sociedad los bomberos, en vez de pagar incendios, los crean, ellos son los encargados de quemar los libros.
Esto nos lleva a nuestro personaje principal, Guy Montag.

Montag era un hombre que había sido bombero desde que tenía 20 años y que tenía una vida tranquila, era parte de la sociedad idiotizada por el gobierno. La televisión tenia controlada a la gente, les impedía pensar, les había quitado toda habilidad de razonar. Montag era así, vivía creyendo que su vida era normal y que, quemar libros le daba la felicidad que necesitaba.

Un día conoció a Clarisse McClellan, una muchacha que tenía una visión diferente del mundo, ella sabia que algo no estaba bien con los demás, esto hacia que todos pensara que de alguna forma estaba un poco loca. A Montag también le pareció extraña aquella muchacha, nunca nadie le había hecho tantas preguntas que lo hicieran pensar en algo más que su vida rutinaria y en quemar libros, ella parecía saber tantas cosas. Poco a poco, con la ayuda de Clarisse, Montag se fue dando cuenta que su vida era una fantasía, que podían haber cosas mas allá, Montag empezaba a dudar. 

En una ocasión Montag se dirigió a provocar un incendio, habían encontrado un libro en la casa de la señora Blake, tenían que quemar la casa. La señora se resistía a salir de su hogar, prefería quemarse con la casa a abandonar sus libros, esto le sorprendió a Montag. ¿Qué podía haber en aquellos libros que provocaba cosas como esta? –pensaba-. Al empezar a quemar la casa de la señora Blakeaccidentalmente, un libro cayó en las manos de Montag y este lo oculto adentro de su ropa, llevándoselo hasta su casa. Para él, las cosas ya no tenían tanto sentido ahora, siempre le habían dicho que los libros eran una amenaza y que provocaban guerras. Esto hizo que Montag quisiera dejar temporalmente su trabajo. Montag al siguiente día se reporto enfermo.

Beatty quien era su jefe fue a visitarlo para ver como estaba, parecía que sabía lo que Montag escondía. Platicaron de la salud de Montag y después Beatty se marchó.

Montag le habló a Mildred, su esposa, tenia que contarle lo que había hecho, Mildred se acerco y fueron juntos hasta donde tenia los libros, sacó uno, luego otro y otro y otro...
Mildred no quería creer lo que veía, ella estaba convencida de todo lo que le habían dicho acerca de los libros. Trató de convencer a Montag de quemarlos y este al mismo tiempo la estaba convenciendo de leerlos, no puede ser tan malo lo que hay en estos libros –decía Montag-. De alguna forma convenció a Mildred de no decir nada. No había con quien recurrir y en ese momento Montag se acordó de Faber, alguien que había conocido anteriormente, era un viejo ex profesor de alguna universidad, y pensó que este podría ayudarlo a entender lo que estaba escrito en aquellos libros.

Fue a la casa de Faber, este con mucho miedo lo recibió después de algunos minutos. Le contó lo que había hecho y le pidió ayuda para poder enfrentar a Beatty porque solo no sabría que decirle a su jefe. Faber le dio un radio-caracol y así se podrían comunicar entre ellos.

Montag se fue a su casa, en donde Mildred estaba cenando con la señora Phelps y la señora Bowles. La conversación de aquellas señoras iba de lo banal a lo vació, Montag escuchaba con incredulidad todo lo que se decía ahí, Montag no pudo contenerse al escuchar tantas cosas sin sentido y se dejo llevar por la ira que sentía en ese momento, saco uno de los libros que tenia escondidos y se los enseño a las señoras, tratando talvez de demostrables lo inútil que era su existencia y que en aquellos libros podrían tener la respuesta. Las mujeres sorprendidas por lo que veían, no pudieron evitar que Montag leyera una poesía de aquel libro. Mildred tratando de encubrir a su esposo trato de hacerles creer a las mujeres que aquello fue una broma, que a los bomberos les estaba permitido llevarse alguna vez un libro para jugarle alguna broma a su familia o amigos, después de eso las mujeres se retiraron del lugar.

Montag regreso a su trabajo tratando de ocultar lo que había hecho. Llegó a la estación donde se encontraban Beatty y sus compañeros de trabajo. La alarma sonó, era hora de ir a provocar otro incendio. Llegaron al lugar. Montag estaba sorprendido, era su casa la que tenían que quemar esta vez. Mildred y las señoras a las que les leyó poesía habían delatado a Montag.

Beatty con una cara de satisfacción le ordenó a Montag que quemara la casa, quería disfrutaba como Montag quemaba su propia casa. Entonces Beatty apretó el encendedor y miro fascinado la llama que quemaba la casa. Todo esto provoco que Montag en un descuido de Beatty le prendiera fuego. Montag era ahora un fugitivo, había matado a Beatty

Faber le dijo que podía escaparse por el río y luego por las vías del tren y que ahí podía encontrar a otros como él. Así lo hizo Montag, emprendió la huida, mientras tanto los helicópteros rondaban la ciudad, buscándolo. Montag pudo llegar hasta el río, siguió las vías del tren y se encontró a las personas que le había comentado Faber, algunos eran exprofesores de Harvard, otros de Cambridge y unos más al igual que el eran exbomberos. 

Lo recibieron como si lo estuvieran esperando, le dijeron que estaba a salvo ahora, ellos tambien habían seguido toda la persecución, la cual había televisado el gobierno, Montag se les había escapado, pero estos al no querer reconocerlo, les hicieron creer al publico que lo habían encontrado y tomaron como victima a alguien que había salido a caminar en la noche, tal vez producto de insomnio o solo diversión, esto le costo la vida.

Montag ya en las colinas, podía al fin platicar con otros como él, personas que eran como bibliotecas andantes, se habían aprendido libros completos, y después los habían desechado, todo esto para que no tuvieran de que culparlos.

Mientras tanto la guerra comenzó y terminó en un instante en la ciudad.